Presentación

Casas rurales del Jilguero en Herrera de Ibio, Cantabria

Las Casas del Jiguero son dos viviendas independientes con posibilidad de comunicarse entre sí dentro de una misma edificación, de seis plazas cada una.

Se levantan dentro de un inmueble del siglo XVI que ha sido convenientemente restaurado para cumplir su función, conservando el encanto de una edificación propia de su época pero manteniendo todas las comodidades y contando con el equipamiento propio de los hogares más avanzados del siglo XXI.

Situación

Se sitúan en el pueblo de Herrera de Ibio, una pequeña aldea del valle de Cabezón de la Sal con unas condiciones inmejorables para pasar unas vacaciones en Cantabria y poder recorrer y conocer esta maravillosa provincia. Y es que ésta es la principal ventaja del emplazamiento de las Casas del Jiguero, el carácter céntrico y próximo a los más importantes puntos turísticos de Cantabria, con la posibilidad de acceso inmediato a los mismos, pero pudiendo mantener a la vez la vida tranquila propia de un pueblo retirado.

Herrera de Ibio se encuentra a unos cinco kilómetros de la autovía del Cantábrico, de tal modo que en unos 20 minutos se pueden disfrutar las ventajas y encantos de una ciudad como Santander. Pero al mismo tiempo constituye el límite septentrional de la Reserva Nacional del Saja-Besaya, la mayor en extensión de toda España y una de las más bellas por la magnitud de sus hayedos y robledales. Desde Herrera de Ibio, caminando en línea recta hacia el sur, es posible cruzar toda la cordillera hasta salir a Castilla, sin tocar un solo pueblo ni aldea y atravesando infinidad de valles y cadenas montañosas. Pero al mismo tiempo está a unos quince kilómetros en línea recta de la ya más poblada línea de costa, pudiendo acceder a Comillas, Santillana del Mar, Cuevas de Altamira o San Vicente de la Barquera y playas adyacentes en menos de quince minutos. La comarca de los Picos de Europa también se hace próxima, dada la cercanía de Unquera por autovía, que es la antesala del desfiladero de La Hermida, pasillo de entrada a dicha región.

La vida de la ciudad, el encanto de los núcleos turísticos, la costa y al mismo tiempo la tranquilidad de la montaña, los bosques y la vida en un núcleo rural, se hacen compatibles con esta situación.
A Herrera de Ibio sólo se llega por caminos que terminan en dicha población, de modo que únicamente cuenta con el tráfico de los residentes en ella al no estar atravesada por ninguna vía de comunicación. Esto es debido a su posición al pie del monte Ibio, (la mayor altura de la comarca en las proximidades al mar), y al situarse en la base del desfiladero que forma el río Ceceja al atravesar dicha montaña y abrirse al valle buscando su desembocadura en el Saja, cerca de la costa.

Es un pueblo donde el visitante tranquilamente puede dejar a sus hijos corretear por las callejas, acercarse a ver los caballos pura sangre de la Yeguada Militar de Ibio, adentrarse en el monte, aproximarse al río y descansar sin oír más que el ruido de los campanos de las vacas.

Accesos

Siguiendo la autovía del Cantábrico, (A-8; E-70) y saliendo de la misma en la Salida-244, denominada Mazcuerras, Cabezón de la Sal, Casar de Períedo, se llega a una rotonda, que encaminada en dirección Mazcuerras, Cabezón de la Sal, muestra a continuación un gran cartel que indica que girando a la izquierda se llega a Herrera de IbioEsto se produce nada más dejar atrás una gasolinera, se gira a la izquierda y se cruza el río Saja, para atravesando la localidad de Villanueva en dirección a Mazcuerras, volver a girar a la izquierda al encontrar el cartel indicador de Herrera de Ibio.

Después de unos dos kilómetros, en un camino a través de praderías, se llega a la bolera que se levanta a la entrada del pueblo, de modo que de los dos caminos principales en los que se bifurca dicho acceso, cogiendo el camino de la izquierda, se llega a la plaza de la iglesia. Allí, en el denominado Callejón del cura se levantan las Casas del Jiguero.

Las casas

Sobre lo que era la vivienda y el antiguo establo y dependencias anexas de lo que se conoce como una casa llana del siglo XVI, se han levantado las casas rurales conocidas como Casa del Jiguero-I y Casa del Jiguero-II. La primera se desarrolla sobre la antigua vivienda y la segunda sobre lo que en tiempos fue la cuadra, establo y pajar. Las dos son de seis plazas, con dormitorio principal y baño incluido, dos dormitorios secundarios, baño, aseo, cocina y salón.

Cuentan con garaje compartido al exterior, en lo que antiguamente se denominaba en la zona como “currila” corralada en piedra de acceso, dos jardines diferenciados y portalada con inscripción escondida de su año de construcción (año MDV). Cada una tiene calefacción y agua caliente, lavadora, lavavajillas, microondas, frigorífico, minicadena de música y televisión. Los materiales de las viviendas son principalmente la madera, la piedra y el ladrillo antiguo, que combinados con la decoración, dan lugar a un ambiente singularmente confortable y cálido, con un lujo, (aunque suene pretencioso), que no se encuentra en edificaciones similares dedicadas a este fin. Las posibilidades de comunicación de una casa con otra a través de cada una de sus plantas, cuando así se requiera, (cuentan con puertas de comunicación que pueden estar con o sin cerradura según las necesidades), hace posible el aumentar el aforo a grupos grandes de hasta doce personas compartiendo ambas viviendas, o posibilita el compartir vacaciones por varias familias donde cada una tiene su alojamiento diferenciado.

Precios e información

Tarifas 2011

  • La Casa del Jiguero-I: 110 Euros/dia.
  • La Casa del Jiguero-II: 125 Euros/dia.

Las dos casas están unidas en planta baja y primera y forman parte de la misma edificación.

La casa entera en el mes de Agosto, se alquilará por quincenas.
El alquiler mínimo de las casas es por dos noches. Descuentos a partir de la tercera noche.

Se puede obtener más información llamando a los teléfonos:
627 91 56 15 | 91 352 54 38 | 942 70 84 72

Mandando un e-mail a javier@tcpromociones.es